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Categoría: Archives of Ophtalmology: Pedro Beneyto

1 agosto, 2014

Autores del artículo original:

Yuichi Uchino, MD; Miki Uchino, MD; Norihiko Yokoi, MD; Murat Dogru, MD; Motoko Kawashima, MD; Naoko Okada, PhD; Takaaki Inaba, MS; Shusaku Tamaki, MS; Aoi Komuro, MD; Yukiko Sonomura, MD; Hiroaki Kato, MD; Pablo Argüeso, PhD; Shigeru Kinoshita, MD; Kazuo Tsubota, MD

Resumen del artículo:

Se realizó un estudio transversal en 96 trabajadores de mediana edad usuarios de pantallas de ordenador. Se les preguntó acerca del número de horas de uso de la pantalla, así como la frecuencia de los síntomas oculares, consignada mediante un cuestionario. Se realizó además un un estudio clínico mediante test de Schirmer, BUT y tinciones vitales y los sujetos fueron encuadrados en las siguientes categorías: Ojo seco, probable ojo seco y población normal. Se recolectaron lágrimas del fornix conjuntival inferior tras instilación de 50 μL de suero salino estéril a fin de determinar la concentración de la MUC5AC, expresada como nanogramos de MUC5AC presentes en las proteinas lagrimales totales (en miligramos). Se utilizó la prueba no paramétrica de Hodges-Lehmann al 95% para la comparación de esta determinación entre grupos.

Los resultados fueron los siguientes: Se diagnosticaron un 9% de sujetos con ojo seco y 57% con probable ojo seco. La concentración de MUC5AC fue menor en los sujetos con ojo seco que en la población normal (P = .02; estimador de Hodges-Lehmann , −2.17; 95% IC, −4.67 a −0.30). También fue menor en aquellos sujetos que trabajaban más de 7 horas con pantallas comparado con aquellos que trabajaban menos de 5 horas (P = .049; diferencia estimada, −1.65; 95% CI, −3.12 a 0.00)Y por último, fue menor en los sujetos sintomáticos que en los asintomáticos (P = .001; diferencia estimada, −1.71; 95% CI, −2.86 a −0.63).

Comentario al artículo:

La MUC5AC es responsable de propiedades reológicas de las secreciones mucosas debido a su carácter hidrofílico (resultado de su glicosilación), lo que ayuda a la lubricación de la superficie epitelial. Se ha demostrado que su concentración disminuye en el ojo seco con síndrome de Sjögren, pero además los autores demuestran que puede ser afectada por factores tales como el descenso de la frecuencia de parpadeo y de la humidificación ocular propio de los usuarios de pantallas de ordenador. No obstante el significado real de este hallazgo y las implicaciones clínicas son desconocidas. Uno de los mayores problemas en el manejo del ojo seco es la disparidad entre los hallazgos clínicos, la sintomatología referida por los pacientes y las determinaciones cuantitativas, por lo que el estudio de las anormalidades bioquímicas subyacentes cobra una importancia determinante y posiblemente en el futuro sea una de las mejores armas en el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes.

Conclusión:

El uso prolongado de pantallas de ordenador, particularmente en aquellos sujetos con doagnóstico o síntomas de ojo seco se acompaña de un descenso significativo de MUC5AC.

Autor del comentario:

Pedro Beneyto.
18 julio, 2014

Autores del artículo original:

Michael X. Repka, MD, MBA; Raymond T. Kraker, MSPH; Jonathan M. Holmes, BM, BCh; Allison I. Summers, OD; Stephen R. Glaser, MD; Carmen N. Barnhardt, OD; David R. Tien, MD

Resumen del artículo:

El Pediatric Eye Disease Investigator Group (PEDIG) inició en 1999 un ensayo clínico multicéntrico randomizado sobre 419 niños comparando la oclusión durante 6 horas/día con colirio de sulfato de atropina al 1% (una gota diaria). Todos los pacientes tenían una ambliopía moderara (AV de 20/40 a 20/100) y 7 o menos años de edad. A los 6 meses la AV del ojo amblíope mejoró una media de 3 líneas  logMAR. No hubo diferencias significativas entre ambos grupos.  Después de los 6 meses se continuó estudiando un subgrupo de 188 niños. El tratamiento fue libre según pauta de su oftalmólogo. Desde 6 meses a dos años se objetivó un nuevo aumento de la AV  (media de 0.7 logMAR líneas). Tampoco hubo diferencia entre los grupos, aunque sólo el 50% de los ojos tenían una AV de 20/25 o mejor.

Cuando los pacientes tenían 10 años de edad un nuevo estudio mostró que la mejoría se mantuvo, con un 46% de los ojos con  AV de 20/25 o mejor. Este estudio muestra los hallazgos con 15 años de edad en 147 participantes. La AV media del ojo amblíope fue 0.14 logMAR (aproximadamente 20/25). El 59.9% de los ojos amblíopes tenían una AV de  20/25 o mejor y el 33.3% de 20/20 or better. La diferencia de AV entre ambos ojos fue de 0.21 logMAR (2.1 líneas); el 48.3% tenían una diferencia de 2 o más líneas y el 71.4%, de 1 o más líneas. La diferencia de AV fue similar a los 10 y 15 años de edad (2.0 and 2.1 logMAR líneas respectivamente; P = .39). La agudeza visual fue mejor en los pacientes reclutados con menos de 5 años que con los de más de cinco años (mean logMAR, 0.18; P < .001). No existen diferencias en los grupos tratados con atropina o parche en el ojo amblíope o en el adelfo (P = .44 and P = .43, respectivamente).

 

Comentario al artículo:

Estudiar los resultados visuales a los 15 años de edad de pacientes que fueron reclutados con una edad máxima de 7 años para un ensayo clínico (atropina VS parche) para el tratamiento de la ambliopía moderada.

Conclusión:

Los pacientes reclutados con 7 años o menos con moderata ambliopía mantienen una buena agudeza visual al cumplir 15 años, aunque algún grado de ambliopía residual es común. Los resultado finales son similares si el tratamiento incicial consistió en parche o atropinización.

 

Autor del comentario: 
Pedro Beneyto
16 junio, 2014

Autores:

Kathryn J. Ray, MA; Muthiah Srinivasan, MD; Jeena Mascarenhas, MD; Revathi Rajaraman, MD; Meenakshi Ravindran, MD; David V. Glidden, PhD; Catherine E. Oldenburg, MPH; Catherine Q. Sun, BS; Michael E. Zegans, MD; Stephen D. McLeod, MD; Nisha R. Acharya, MD; Thomas M. Lietman, MD


Resumen:

Objetivo: Determinar si el tratamiento con esteroides tópicos es beneficioso como terapia coadyuvante utilizada de manera precoz para las queratitis bacterianas.

Resumen

El Steroids for Corneal Ulcers Trial (SCUT) es un ensayo randomizado, doble ciego, controlado con placebo sobre 500 pacientes que no encontró diferencias en la agudeza visual (AV) a los tres meses entre el grupo de abscesos corneales al que se había añadido corticoides tópicos sobre la rama a la que solo se le había añadido placebo (ambas ramas usaron moxifloxacino tópico como tratamiento antiinfeccioso inicial), aunque sí se había encontrado mejora en el grupo de las úlceras más severas y en aquellos con especies diferentes de la nocardia en la AV medida a los 12 meses. Uno de las limitaciones del estudio fue la falta de uniformidad en el tratamiento con corticoides. El tiempo en que comenzó este tratamiento desde el diagnóstico variaba entre 2 y 34 días, por lo que es posible que en una buena parte de pacientes fuera demasiado tarde.

Para averiguar si la administración precoz mejora los resultados se estudió un subgrupo en los cuales las dos ramas (corticoides y placebo) fueron tratadas prontamente (máximo 3 días desde el diagnóstico, 340 pacientes) y otro de administración tardía (4 o más días, 152 pacientes).

Los pacientes tratados de forma precoz tenían una AV una línea mejor a los tres meses que la rama del placebo (–0.11 logMAR; 95% CI, –0.20 to –0.02 logMAR; P=0.01). En los pacientes con tratamiento tardío el efecto no fue significativo comparado con el placebo (0.10 logMAR; 95% CI, –0.02 to 0.23 logMAR; P=0.14). Por subgrupos, el efecto era mayor en pacientes con queratitis producido por gérmenes diferentes de la nocardia y aquellos que no habían utilizado antibióticos antes de su inclusión en el estudio SCUT.

Comentario

El uso de corticosteroides tópicos produce un efecto beneficioso si se instaura precozmente, efecto que se pierde si se hace de forma tardía. Sin embargo, dado que los pacientes con tratamiento precoz no fueron un subgrupo previamente definido, los resultados deben tomarse con precaución. En el estudio SCUT todos los casos fueron confirmados mediante cultivo microbiológico. Los autores sugieren que un estudio aleatorizado basado en la tinción de Gram y con grupo definido de tratamiento precoz demostraría de forma más eficaz su utilidad.

Conclusión

Parece existir un beneficio en la terapia coadyuvante con corticoides en la AV si su aplicación ocurre de manera precoz, antes del cuarto día.

AUTOR:
Pedro Beneyto

Referencias:
1.- Srinivasan M, Mascarenhas J, Rajaraman R, et al. Corticosteroids for bacterial keratitis: the Steroids for Corneal Ulcers Trial (SCUT). Arch Ophthalmol.2012;130(2):143-150.

2.- Srinivasan M, Mascarenhas J, Rajaraman R, et al. The Steroids for Corneal Ulcers Trial: study design and baseline characteristics. Arch Ophthalmol.2012;130(2):151-157.

3.- Srinivasan M, Mascarenhas J, Rajaraman R, et al. The Steroids for Corneal Ulcers Trial (SCUT): 12-month clincial outcomes of a randomized controlled trial. Am J Ophthalmol. 2014;157(2):327-333.e3.

4.- Lalitha P, Srinivasan M, Rajaraman R, et al. Nocardia keratitis: clinical course and effect of corticosteroids. Am J Ophthalmol.2012;154(6):934-939.e1.

7 mayo, 2014

Autores:

David S. Sanders, BS; Sarah Read-Brown, BA; Daniel C. Tu, MD; William E. Lambert, PhD; Dongseok Choi, PhD; Bella M. Almario, RN, MPH; Thomas R. Yackel, MD, MPH, MS; Anna S. Brown, RN; Michael F. Chiang, MD

Resumen:

Trabajo que determina el impacto de la utilización del manejo de datos en soporte electrónico en un quirófano de oftalmología, midiendo el porcentaje de tiempo dedicado a labores de documentación (PTD) , el número de procedimientos realizados en un lapso determinado de tiempo y los requerimientos de personal. Estas determinaciones se realizan a corto plazo (primeros tres meses) y a largo plazo (4-12 meses). Los autores encuentran un empeoramiento del PDT y del número de personal requerido. El número de procedimientos quirúrgicos no se modifica. Los efectos se mantuvieron a largo plazo, aunque en menor medida. Estos efectos negativos de la utilización del manejo de datos en soporte electrónico deberían ser tenidos en cuenta cuando se decide incorporarlos a la labor quirúrgica.

Resumen

El soporte electrónico es una tecnología esencial en los intentos de mejora de la seguridad, calidad y eficiencia sanitarias. La American Academy of Ophthalmology encontró que el 32% de los oftalmologos utilizaba en el año 2012 el soporte electrónico para los datos clínicos, comparado con el 12 % de 2007. Los autores señalan no obstante que muchos de esos soportes no fueron diseñados específicamente para oftalmología, sino que se trataba de sistemas diseñados para medicina general. Muchos clínicos alertaron sobre el aumento de tiempo requerido, la interrupción de las pautas de trabajo y el impacto negativo sobre el volumen y la calidad del cuidado al paciente.

Este estudio fue realizado en la Oregon Health & Science University con un sistema informático denominado OpTime, Epic Systems, que incluye datos administrativos y clínicos, tanto del personal médico como de enfermería. Los participantes fueron 13 enfermeras y 25 cirujanos.

Hubo un empeoramiento del PDR a corto plazo (83%) en comparación de la utilización del papel (41%, P < .001). Este dato mejora a largo plazo (46%, P = .28), aunque en el subgrupo de cirugía de cataratas permanece peor (64%, P < .001). Hay un empeoramiento del tiempo absoluto dedicado a documentación en el corto plazo (16.7 minutes) sobre el papel (7.5 minutes) (P < .001), que mejora a largo plazo, pero sin igualarlo (9.2 minutes, P < .001). Los procedimientos de cirugía de cataratas requieren más enfermeras circulantes a corto y largo plazo (1.9 enferemeras/procedimiento) y largo plazo (1.5 enferemeras/procedimiento) que con papel (1.0 enferemeras/procedimiento P < .001), El volumen quirúrgico no sufrió diferencias.

Comentario

La utilización del manejo de datos en soporte electrónico empeora los parámetros de funcionamiento quirúrgicos, especialmente en cirugías cortas. Los autores supone que se debe a varias causas. La interfase es más lenta que el papel (aunque el personal recibió entrenamiento previo) y alcanzar el mayor grado de eficiencia puede llevar años. También señalan que el número de información que debe ser rellenada en formato electrónico es mayor que en papel, ya que el diseñador tiende a incrementar la burocracia.

Otros estudios han sido realizados en otras áreas médicas. Con respecto a la oftalmología, Pandit y Boland encontraron en una consulta de glaucoma un empeoramiento del tiempo dedicado a la consulta del historial previo, introducción de nuevos datos y también del dedicado a la anamnesis y la exploración clínica.

Este tipo de estudios tiene limitaciones derivadas de la falta de uniformidad de los programas informáticos utilizados, la dificultad de obtener y objetivar las variables analizadas y la amplia variabilidad interindividual.

Conclusión

Estos efectos negativos de la utilización del manejo de datos en soporte electrónico deberían ser tenidos en cuenta cuando se decide incorporarlos a la labor médica en general, en particular a la actividad quirúrgica oftalmológica.

AUTOR:
Pedro Beneyto.

Referencias

1.- Boland MV. Meaningful use of electronic health records in ophthalmology. Ophthalmology. 2010;117(12):2239-2240.

2.- Boland MV, Chiang MF, Lim MC, et al; American Academy of Ophthalmology Medical Information Technology Committee. Adoption of electronic health records and preparations for demonstrating meaningful use: an American Academy of Ophthalmology survey. Ophthalmology. 2013;120(8):1702-1710.

3.- Pandit RR, Boland MV. The impact of an electronic health record transition on a glaucoma subspecialty practice. Ophthalmology. 2013;120(4):753-760.

29 abril, 2014

Artículo que a la luz de los últimos hallazgos en la distrofia endotelial corneal de Fuchs (DEF) muestra las semejanzas con enfermedades neurodegenerativas y aventura la hipótesis que pudiera pertenecer al mismo grupo. Vista desde esta nueva luz, se exponen líneas futuras posibles en el manejo de la enfermedad.

Resumen

La DEF fue descrita hace más de cien años y está caracterizada por una pérdida progresiva de células endoteliales y el depósito de material en el tejido extracelular en forma de guttas. Los estudios genéticos más recientes sugieren un nuevo panorama que muestra semejanzas con enfermedades neurodegenerativas, tales como la enfermedade de Hungtington, el síndrome de X frágil y el Alzehimer. Las células endoteliales están diferenciadas de manera terminal, como las neuronas, y como éstas deben mantenerse funcionales el resto de la vida. Embriológicamente se originan de la cresta neural y tienen marcadores con la capacidad de producir proteninas neuronales y mesenquimales.

Estudios recientes muestran que la DEF tiene características de las enfermedades de replicación de trinucleótidos. Más de 50 repeticiones de la base timina-citosina en el tercer intrón del factor de transcripción 4 están presentes en el 79 % de enfermos con DEF, en contraste del 3% de la población control. Estas repeticiones han sido encontradas en más de 20 enfermedades neuromusculares y neurodegenerativas, tales como la enfermedad de Hungtington, ataxias espinocerebelosas o síndrome de X frágil. Por otra parte, anormalidades endoteliales han sido encontradas en enfermedades de repetición de trinucleóticos, tales como la atrofia dentadorubral. Aunque la explicación de estas replicaciones permanece oscura, su asociación con enfermedades que afectan al tejido neural o neuromuscular permite sospechar que la DEF forme parte de este grupo.

Otro punto de sospecha es el papel del stress oxidativo del retículo endoplásmico, que se ha implicado en enfermedades tales como el Alzehimer, Parkinson y Hungtington y que también ha sido encontrado en la DEF.

Aún debe clarificarse el papel de las replicaciones de trinucleótidos, así como el hecho de que no todos los pacientes con DEF los tienen (79% de sensitvilidad). De todas formas, eso abre la posibilidad a encontrar nuevas dianas terapeúticas. Aunque el tratamiento actual de las enfermedades neurodegenerativas no es efectivo, recientes líneas de acción contra la apoptosis celular muestran avances prometedores. Además un nuevo estudio hamostrado un efecto beneficioso del litio sobre un modelo en ratones de DEF. El litio, largamente usado en enfermedades neuropsiquiátricas mejora el stress oxidativo del retículo endoplásmico, lo que es un comienzo prometedor.

Comentario

Esta hipótesis novedosa acerca de la etilogía de la DEF la acerca a enfermedades neurodegenerativas, lo que abre una nueva posibilidad para su manejo hasta ahora limitado a la reconstrucción corneal en estadíos avanzados.

AUTOR:
Pedro Beneyto.

Referencias:

1. Wieben ED, Aleff RA, Tosakulwong N, et al. A common trinucleotide repeat expansion within the transcription factor 4 (TCF4, E2-2) gene predicts: Fuchs corneal dystrophy. PLoS One. 2012;7(11):e49083.

2. Abe T, Yamada N, Abe K, Tamai M. Corneal endothelial changes and trinucleotide repeat expansion of DRPLA gene. Br J Ophthalmol. 1999;83(1):124-125.

3. Jurkunas UV, Bitar MS, Funaki T, Azizi B. Evidence of oxidative stress in the pathogenesis of Fuchs endothelial corneal dystrophy. Am J Pathol. 2010;177(5):2278-2289.

4. Kim EC, Meng H, Jun AS. Lithium treatment increases endothelial cell survival and autophagy in a mouse model of Fuchs endothelial corneal dystrophy [published online June 12, 2013]. Br J Ophthalmol. 2013;97(8):1068-1073. doi:10.1136/bjophthalmol-2012-302881

5 febrero, 2014

Autores:
The Age-Related Eye Disease Study 2 (AREDS2) Research Group

Resumen

Objetivo: Analizar el efecto de la luteina/zeaxantina en la progresión de la degeneración macular ligada a la edad (Tercer informe del Age-Related Eye Disease Study 2, AREDS2)Diseño: El Age-Related Eye Disease Study 2 es un ensayo clínico multicéntrico aleatorizado, doble ciego de 4203 participantes de edades comprendidas entre 50 y 85 años con riesgo de desarrollar degeneración macular ligada a la edad (DMLE). 66% tenían drusas blandas bilterales y 34% tenían además DMLE en un ojo. La formulación original del AREDS incluía vitamina C, vitamina E, beta-carotenos, zinc y cobre. Sin embargo, el betacaroteno aumenta el riesgo de cancer de pulmón en fumadores y exfumadores, por lo que se abogó por su sustitución por luteína y zeaxantina, que son importantes componentes de la retina. En adición con la formulación original o alguna variación del AREDS, los participantes fueron aleatorizados en cuatro grupos: placebo, lutein/zeaxantina (10 mgr/2 mgr), ácidos grasos omega 3 polinsaturados de cadena larga 1gr o una combinación. Se monitorizó la aparición de DMLE.

Resultados:El odds ratio entre el desarrollo de DMLE en pacientes con luteína/zeaxantina VS no luteína/zeaxantina fue de 0,90 (95% IC, 0,82-0,99, p=0,04). El odds ratio entre el desarrollo de DMLE en pacientes con luteína/zeaxantina VS beta caroteno fue de 0,82 (95% IC, 0,69-0,96, p=0,02), para el desarrollo de membranas neovasculares fue de 0.78 (95%CI, 0.64-0.94; p = 0.01) y 0.94 (95%CI, 0.70-1.26; p = 0.67) para el desarrollo de atrofia central de tipo geográfico. Si se restringe el estudio a ojos con drusas blandas bilaterales la comparación de luteina/zeaxantina vs beta caroteno muestra un odd-ratio de 0.76 (95%CI, 0.61-0.96; p =0 .02) para la aparición de DMLE, 0.65 (95%CI, 0.49-0.85;p =0.002) para membranas neovasculares y 0.98 (95%CI, 0.69-1.39; p = 0.91) para la atrofia geográfica central.

Conclusiones: El estudio sugiere que la utilización de luteína/zeaxantina puede ser más apropiado que la de los beta-carotenos en la formulación AREDS para la prevención de la DMLE.

Comentario

Este trabajo amplía un informe anterior del grupo AREDS sobre la prevención de la DMLE y en él se muestran cambios importantes en sus resultados. La evidencia del AREDS2 muestra un beneficio consistente aunque moderado de la utilización de la luteína/zeaxantina en su formulación original, suprimiendo el betacaroteno, que había mostrado un riesgo aumentado de cáncer de pulmón entre fumadores antiguos o activos (efecto que el Nacional Cancer Institute juzgó de evidencia sólida), aunque este beneficio no pudo ser encontrado para la forma atrófica de tipo geográfico. La reducción neta del riesgo de padecer DMLE es estimada por los autores en un 10% tras la utilización de luteína/zeaxantina VS su no utilización, valor que se incrementa en aquellos que muestran una ingesta reducida en su dieta regular. En el mismo número de la revista existe un editoral que comenta este trabajo, en el que se ofrecen un número interesante de consideraciones acerca del mismo. El estudio de la relación dosis-respuesta es incierta, dado que solo fue probada una única dosis y la seguridad a largo plazo de la utilización de luteína/zeaxantina no ha podido ser aún comprobada. Ese tipo de dudas no pueden ser contestadas por este estudio y el editorial sugiere que, en la era de la medicina basada en la evidencia, es perentorio tomar acuerdos con los pacientes a los que se les ha ofertado toda la información disponible.AUTOR:
Pedro Beneyto Martín
Complejo Hospitalario de Toledo.

2 enero, 2014

Resumen

Objetivo: Estudio clínico y anatómico a largo plazo de la corioretinopatía de Birdshot.

Métodos: Evaluación retrospectiva de 46 pacientes con corioretinopatía de Birdshot.tratados en el Moorfiels Eye Hospital de Londres durante el periodo de 1993-2012. El tiempo de seguimiento medio fue de 57,2 meses.

Resultados: La agudeza visual se mantuvo estable en la mayor parte de los casos, sin pérdida de permantene de AV (88% de los pacientes) o pérdida severa de AV (97%). Estudios seriados del campo visual muestran que aquellos que han recibido tratamiento durante un corto periodo de tiempo (menos de un año) tienen un defecto mayor del CV periférico que aquellos que fueron tratados durante más de un año.

Conclusiones: El pronóstico a largo plazo es bueno con respecto a la AV. Un tratamiento más prolongado parece revertir en una mejor conservación del campo visual periférico.

Comentario

El pronóstico a largo plazo de la corioretinopatía de Birdshot arroja resultados dispares según diferentes estudios. En algunos de ellos, más clásicos, se constata una pérdida de la visión central y periférica a lo largo de la evolución de la enfermedad en un elevado número de pacientes. En otros, no obstante, esto no sucede, lo que puede deberse a una disparidad en la elección de pacientes, en el tiempo de seguimiento de los mismos y de los tratamientos empleados. Esta serie tiene un tiempo de seguimiento medio importante y un rango extenso Es importante el dato de que aquellos pacientes en los que el tratamiento fue mantenido más de un año, la pérdida del campo visual fue estadísticamete menor. El 86 % de los pacientes de la serie fueron tratados con micofenolato mofetil (aparte del tratamiento corticoideo de los brotes), lo que supone una considerable homogeneidad de manejo y unos resultados que hacen que el fármaco sea tomado en cuenta en el manejo de la corioretinopatía de Birdshot.

AUTOR:
Pedro Beneyto.

5 diciembre, 2013

Autores:

Jorge L. Alio, MD, PhD, FEBO; Alessandro Abbouda, MD; Pablo Peña-Garcia, MSc; Samira Huseynli, MD

 

Resumen

Objetivo: Evaluar los resultados a largo plazo (media se seguimiento de 18 años) de las LIOs fáquicas de Baikoff.

Diseño: estudio retrospectivo de cohortes, no controlado, no aleatrorizado.

Muestra: 208 ojos de 123 pacientes que fueron objeto de un implante con la LIO fáquica Baikoff ZB5B entre 1990 y 1996, de los cuales se obtuvo datos de 97 ojos (50 pacientes).

Variables estudiadas: Resultados y complicaciones durante el seguimiento de los pacientes.

Resultados: El equivalente esférico disminuyó de un valor preoperatorio de -19,36 (6,7) a -1,4 (2,6) dioptrías. La AV media corregida fue de 0,35 (0,2) preoperatoria y de 0,56 (0.3) en el seguimiento. El contaje endotelial varió de 2783(787) células/mm2 a 1921 (672). En cuanto a las complicaciones, se reportaron cataratas en 33 pacientes (34 %, 0,010 ojos/año) descompensación corneal en un paciente (1%, 0,001 ojos/año), hipertensión ocular en 15 pacientes (15 %, 0,008 ojos por año), ovalización pupilar en 35 pacientes (36 %, 0,020 ojos/año), uveitis en 3 pacientes (3%, 0,001ojos/año) y desprendimiento de retina en 4 pacientes (4%, 0,002ojos/año)

Conclusiones: Basados en estos resultados, el autor sugiere aumentar el número de revisiones analizando las modificaciones de la morfología de la cámara anterior y recomienda el explante en los casos en los que se reporte un aumento del tamaño del cristalino.

Comentario

Las LIOs fáquicas de soporte angular modelo Baikoff han sido implantadas en un número importante de pacientes, pero carecíamos de resultados a tan largo plazo como los obtenidos por este estudio, que recoge pacientes con más de 15 años de seguimiento. La naturaleza del estudio hace que tenga limitaciones que hay que considerar, como no podía ser de otro modo. De los 123 pacientes solo 50 pudieron ser incluidos en el estudio, lo que supone un riesgo importante de sesgo debido a las pérdidas (26 de ellos rehusaron tomar parte, lo que puede ser interpretado tanto de una manera positiva, ya que al encontrarse bien no deseaban someterse a más pruebas, como negativa, en aquellos pacientes complicados que pudieron perderse y que tampoco deseaban volver) Además se trata de un estudio retrospectivo no controlado, por lo que las tasas de complicaciones no deben ser solo atribuidas al implante de la LIO, sino también a la evolución natural de los pacientes. Por ejemplo, la aparición de cataratas fue de un 34 %, que puede suponerse alta, pero la incidencia de cataratas en miopías elevadas tiene también una incidencia superior a la población normal. Lo mismo ocurre con el desprendimiento de retina. La pérdida de células endotelial es también claramente superior a la media, pero solo se produjo descompensación corneal clínicamente significativa en un paciente. El porcentaje de explantes de la LIO fue de un 29 % (29 ojos), casi todos por cirugía de cataratas concomitante (22 ojos). Es muy interesante la reflexión final acerca de la necesidad de seguimiento de estos pacientes: el cristalino aumenta de tamaño con la edad, lo que produce una disminución de la amplitud de la cámara anterior. Si la zona de seguridad entre la LIO y el endotelio es baja, la celularidad se ve comprometida, sobre todo si existe frotamiento. Los autores sugieren realizar explante si el contaje disminuye de forma marcada, sobre todo si se aproxima a las 1500 células/mm2

Conclusión

Un número de complicaciones puede acontecer en este tipo de LIOs a lo largo del tiempo, particularmente la producción de cataratas y la pérdida importante de celularidad en el endotelio corneal. Por ello es necesario su seguimiento y eventual explante si cualquiera de las dos complicaciones se produce.

AUTOR:
Pedro Beneyto Martín
Complejo Hospitalario de Toledo.

25 noviembre, 2013

Resumen

Objetivo: Artículo de opinión sobre la situación, “en periodo de extinción” en opinión de los autores, del oftalmólogo que es al mimo tiempo clínico e investigador.

Comentario

El clínico-investigador es aquel oftalmólogo que tiene líneas de investigación en curso y al mismo tiempo mantiene el contacto con los pacientes. Su existencia corre peligro según los autores, que provienen de un lugar de tan reconocido prestigio como Harvard. Entre las causas que apuntan destacan un descenso de la investigación clínica en beneficio de la básica, el descenso drástico de la financiación desde la década de los 80 y la pérdida de prestigio e incremento del riesgo que supone dedicar una gran cantidad de tiempo a la labor investigadora. En la “torre de marfil” que supone el ambiente académico tampoco existe un adecuado traspaso de los principios científicos y teóricos a la práctica clínica. En EEUU la política del National Institutes of Health tampoco mejora la situación, insistiendo en separar drásticamente el perfil del clínico y la del investigador.

Ninguna estrategia simple es capaz de revertir esta situación, pero en su opinión una serie de actitudes pueden ayudar. Los organismos, tanto públicos como privados, incluyendo la National Institutes of Health, deberían tomar conciencia de la importancia de la investigación clínica (no solo de la básica) y dar un fuerte empuje a la investigación traslacional. Después, si se quieren poseer investigadores clínicos competentes deben ser compensados con fuentes de financiación estables, flexibilidad de horarios y tiempo suficiente para poder conseguir resultados de calidad. Desde el punto de vista educativo, ha de ser promovida una cultura investigadora, traslacional e interdisciplinaria, evitando que los departamentos universitarios se llenen por completo de perfiles exclusivamente académicos o técnicos.

Por último los autores recuerdan que es la interacción entre la clínica, la docencia y la investigación la que promueve un espíritu abierto y constructivo, tanto en el ambiente universitario como en el hospitalario.

Conclusión

Aunque el artículo se refiere al ámbito estadounidense es fácil encontrar similitudes con nuestro medio: la investigación clínica también aquí está siendo progresivamente minimizada en tiempo, medios y reconocimiento académico, siendo relegada en muchos caso a la categoría de apéndice e incluso de “afición” (palabra que también aparece en el artículo). Si la investigación clínica se vuelve residual, el edificio clínico se empobrece. Reducido exclusivamente a su labor asistencial, tanto el capital humano y el sistema se degradan, perdiendo la posibilidad de encontrar el sitio al que aspiran en el mundo desarrollado.

AUTOR:
Pedro Beneyto.

28 octubre, 2013

Autores:
Jelle Vehof, PhD; Diana Kozareva; Pirro G. et al

Resumen

Objetivo: Explorar si la sensibilidad al dolor está relacionada con los síntomas de ojo seco.

Métodos: 1635 sujetos pertenecientes a una cohorte del proyecto TwinsUK, representativas de la población general, fueron preguntados acerca de si habían recibido un diagnóstico de ojo seco, si utilizaban lágrimas artificiales o si habían tenido síntomas compatibles con un ojo seco en los últimos tres meses. Si existía una respuesta afirmativa en cualquiera de las tres preguntas el paciente es etiquetado de ojo seco. 689 pacientes completaron además el Ocular Surface Disease Index (OSDI). A todos ellos se les realizó una medición de la sensibilidad al dolor (sensitivity heat pain threshold [HPT]) y de la tolerancia al dolor (heat pain suprathreshold [HPST]), relacionando el diagnóstico de ojo seco y la puntuación del OSDI con ambos parámetros.

Resultados: de los 1622 participants, 438 (27.0%) fueron diagnosticados de ojo seco. Estos mostraron un umbral de dolor HPT (P = .03) y una tolerancia al mismo HPST (P = .003) sustancialmente más bajos que los que no mostraban ojo seco. Se encontró además una fuerte correlación entre la puntuación del OSDI y el HPT y HPST (P = .008 para el HPT y P = .003 para el HPST). Además, los participantes con un HTP por debajo de la media mostraban más frecuentemente síntomas de ojo seco que la media (31.2% vs 20.5%; odds ratio, 1.76; 95%CI, 1.15-2.71; P = .01).

Conclusiones: la sensibilidad al dolor y la tolerancia al dolor están relacionados con los síntomas de ojo seco.

Comentario

La disparidad entre signos y síntomas en el ojo seco ha constituido siempre una dificultad añadida para su manejo. De manera intuitiva todo clínico sabe que existen factores individuales que hacen que ante lesiones objetivamente iguales la respuesta subjetiva varíe de manera importante. También intuitivamente se puede suponer que los factores psicológicos tienen un papel importante en este hecho, pero su cuantificación es difícil y en general no se contempla. Este trabajo sigue ese camino y nos muestra que tanto la sensibilidad como la tolerancia al dolor son diferentes en pacientes con ojo seco comparados con la población general. Existen no obstante problemas metodológicos: el diagnóstico propuesto de ojo seco es muy discutible, ya que se basa exclusivamente en la anamnesis y no contempla ninguna determinación clínica. No obstante la línea a seguir nos parece muy interesante.

Conclusión

El ojo seco presenta una faceta de índole psicológica relacionada con una alteración de la sensibilidad y tolerancia al dolor que hemos de tener en cuenta en el manejo integral de estos pacientes.

AUTOR:
Pedro Beneyto.

17 agosto, 2013

Resumen

El objetivo de este trabajo es establecer diferencias en los resultados clínicos a tres meses entre infecciones corneales ocasionadas por bacterias y las causadas por hongos.

Para ello se vale de dos grandes ensayos clínicos: SCUT (Steroids for Corneal Ulcers Trial) que evalúa infecciones bacterianas y MUTT (Mycotic Ulcer Treatment Trial) para queratitis fúngica.

Comentario

El análisis de regresión lineal multivariante no obtuvo diferencias en cuanto a resultados de agudeza visual a tres meses entre ambos grupos. Sin embargo, se obtuvieron diferencias significativas (p<0,001) en la evaluación de los parámetros del tamaño de la cicatriz a los tres meses, epitelización, así como el riesgo de perforaciones corneales, siendo peor los resultados en el caso de queratitis fúngicas.

Pese a que la comparación de dos ensayos clínicos puede llevar a discusión, en este caso hay que reseñar que ambos ensayos fueron diseñados por los mismos investigadores, con los mismos criterios de inclusión, en los mismos tiempos y área geográfica.

Conclusión

Los resultados confirman la idea concebida desde estudios retrospectivos que las queratitis fúngicas tienen mayor riesgo de perforación y peores resultados comparadas con las queratitis bacterianas.

AUTOR:
Almudena del Hierro.
FEA Oftalmología.

23 junio, 2013

Resumen

En el cierre de las perforaciones corneales existen distintos procedimientos como son la utilización de pegamento de cianoacrilato, el uso de membrana amniótica asistida o no con fibrina, los colgajos conjutivales, la utilización de Plasma rico en Plaquetas ( PRP) asistida con membrana amniótica (MA) y la queratoplastia tectónica.

El artículo propone una nueva alternativa terapeútica para el cierre de perforaciones corneales mediante el uso autólogo de insertos de membrana de fibrina y coágulo de PRP.

Se trata de un estudio descriptivo en que se incluyen un total de 11 casos de perforaciones corneales de distinta etiología.

Comentario

El procedimiento, brevemente, consiste en que partir de una extracción de sangre de 40-60 ml del propio paciente que padece la perforación corneal, mediante un procesamiento adecuado en el laboratorio, obtienen dos fracciones, una que utilizan para elaborar un preparado de fibrina que procesan hasta formar un parche y otra fracción con la que forman el coágulo de PRP. Una vez elaborado, suturan el parche de fibrina recubriendo toda la córnea y sitúan el coágulo de PRP bajo la fibrina. Finalizan la cirugía mediante una tarsorrafia.

Los autores obtienen un sellado de la perforación y cierre del defecto epitelial en el 100% de los casos a la semana, tras apertura de la tarsorrafia, con resultados variables en cuanto al adelgazamiento estromal (5 casos de adelgazamientos corneales marcados).

El cierre de la perforación se ve propiciado por dos hechos, por un lado la aplicación tectónica del coágulo de PRP y fibrina y por el otro, la riqueza en el aporte de factores de crecimiento del PRP. Estos efectos también se consiguen mediante otros procedimientos como son la aplicación de parche o injerto de MA por sí sóla o mediante coágulo de PRP y MA.

El trabajo incluye una serie de casos heterogéneos en cuanto a etiología, tamaño de perforación y tratamiento coadyuvante en caso de patología sistémica. No obstante, sienta las bases para un posterior estudio comparativo que homogeneice los criterios de inclusión y sea comparado con otros procedimientos.

Conclusión

Finalmente, aunque el empleo de membrana de fibrina y coágulo de PRP supone un procedimiento costoso, que requiere técnicos de laboratorio especializados y un tiempo de preparación de aproximadamente 2 horas, tiene como ventajas el tratarse de un tejido autólogo en su totalidad, de fácil manejo, y la posibilidad de ser realizado en centros carentes de permisos para la utilización de tejidos biológicos.

AUTOR:
Almudena del Hierro .
FEA Oftalmología .

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