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Retinografía como método de despistaje de retinopatía diabética en niños con Diabetes tipo 1: resultados de la fotografía inicial

13 septiembre, 2016

Autores del artículo original

Gräsbeck TC, Gräsbeck SV, Miettinen PJ, Summanen PA. . Am J Ophthalmol 2016;169:227-234.

 

Resumen

Objetivo: Determinar la tasa de éxito de la retinografía inicial para producir imágenes evaluables para el despistaje de la retinopatía diabética en niños menores de 18 años con Diabetes tipo 1 (DT1) y analizar factores asociados con el resultado.

Métodos: Se trata de un estudio retrospectivo observacional de cohortes. Se evaluaron retinografías midriáticas de 60 grados centradas en mácula y nervio óptico en 213 pacientes. El éxito se definió como «completo» si ambas imágenes de ambos ojos eran evaluables, «parcial» si ambas imágenes de un ojo eran evaluables, «sólo imagen/es centradas en mácula» si sólo la retinografía centrada en mácula de uno o ambos ojos era evaluable, y «fracaso» si ninguna imagen centrada en mácula era evaluable.

Resultados: El éxito completo se alcanzó en 97 pacientes (46%), al menos éxito parcial en 153 pacientes (72%), sólo imagen/es centradas en mácula en 47 pacientes (22%) y fracaso en 13 pacientes (6%). Las imágenes centradas en mácula eran evaluables en ambos ojos con más frecuencia que las centradas en nervio óptico (p<0,001). El éxito de la retinografía no variaba entra ojo derecho e izquierdo. Género y edad en el momento del diagnóstico de la DT1, así como duración de la DT1, edad y control glucémico en el momento de la retinografía no se asociaban con éxito «completo». El éxito «parcial» tendía a reducirse con la edad (P=0,093) y la frecuencia de «sólo imagen/es centradas en mácula» aumentaba con la edad (P=0,043),

Conclusiones. Menos de la mitad de los niños alcanzaron éxito “completo”, pero solo el 6% de las retinografías iniciales fueron un «fracaso», indicando su valor en determinar la existencia de retinopatía en la edad pediátrica.

 

Comentario

La retinopatía diabética (RD) es una complicación muy frecuente en pacientes con DT1 de larga evolución, y es bien sabido que la retinografía es el método de despistaje más efectivo para la RD. Los protocolos de cuándo realizar la primera fotografía en niños varían entre los distintos países. Así, la AAO recomienda iniciar las retinografías como método de despistaje a los 3-5 años del diagnóstico, mientras que en Reino Unido la recomiendan a partir de los 12 años y en Finlandia la realizan de forma anual a partir de los 10 años, independientemente de la edad de debut. Finlandia tiene la tasa más elevada de TD1 entre un total de 57 países estudiados, con una incidencia de 65 casos por cada cien mil habitantes.

Los autores, finlandeses, querían determinar la eficacia de esa primera retinografía en el despistaje de la RD, y valorar determinados factores asociados con el éxito y la colaboración en la realización de la retinografía. Para ello, incluyeron pacientes con DT1 cuya retinografía inicial se realizó cuando tenían entre 9 y 17 años de edad. Las retinografías se realizaban tras midriasis con tropicamida, y se tomaban en blanco y negro y 60º. Se realizaban dos imágenes, una centrada en mácula y otra en nervio óptico. Un observador externo determinaba si eran evaluables según enfoque, claridad, buen campo de visión, visibilidad de las principales estructuras y artefactos.

Se incluyeron un total de 213 pacientes, con ligero predominio masculino, con edad media al diagnóstico de 8,7 años. La edad media en que fue tomada la retinografía fue de 11,2 años, con una duración media de la DT1 en ese momento de 2,3 años. El éxito completo (ambas imágenes de ambos ojos evaluables) se obtuvo en el 46% de los pacientes y el éxito parcial (ambas imágenes de un ojo evaluables) en el 26%, por lo que el 72% de los pacientes alcanzaron al menos un éxito parcial. Sólo un 6% de los pacientes no tenían un retinografía valorable. Estos resultados son considerados como positivos por los autores, más teniendo en cuenta que era la primera retinografía hecha a los niños y que el 45% de ellos tenían 9-10 en el momento de la foto. La hipótesis de que la mayor edad en el momento de la retinografía se asociaría a mejores resultados no es apoyada por los resultados del estudio, ya que el porcentaje de éxito “completo” era similar en los tres grupos de edad (9-10, 10-12, 13-17) y, sorprendentemente, el éxito “parcial” tenía tendencia a disminuir conforme a la edad. Además, el porcentaje de “solo imagen centrada en mácula” subía conforme a la edad de los pacientes, lo que puede significar una mejor colaboración en el grupo de menor edad, pues es más dependiente de la fijación la imagen centrada en disco óptico que la macular.

Sí que se sostuvo, en cambio, la hipótesis de los autores de que las imágenes centradas en mácula son evaluables con mayor frecuencia que las centradas en disco óptico, posiblemente por que es más sencilla la fijación, especialmente en midriasis.

 

Conclusiones

El uso de una retinografía inicial consigue imágenes evaluables en más del 70% de los pacientes, lo que refuerza su utilidad en el despistaje de la DT1 en niños menores de 17 años.

 

Firma del autor

Pedro Arriola-Villalobos
Hospital Clínico San Carlos. Madrid

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